La tos ferina (o tos convulsiva) es una enfermedad respiratoria muy contagiosa, ¡y puede ser grave, especialmente para los bebés!
Síntomas: Al principio, parece un resfriado común: moqueo, estornudos, tos leve. Pero luego, la tos se vuelve intensa y característica: ataques de tos severa que terminan con un sonido similar a un «silbido» al inhalar. Los bebés pueden incluso dejar de respirar por unos segundos.
Cuidados: Si sospechas de tos ferina, acude a un establecimiento de salud inmediatamente. El diagnóstico y tratamiento temprano son clave, sobre todo en los más pequeños.
Prevención: La mejor defensa es la vacunación. Asegúrate de que tus hijos tengan todas sus dosis a tiempo. Y si estás embarazada, ¡no olvides la vacuna Tdpa para proteger a tu bebé desde antes de nacer!
Consecuencias: Sin tratamiento, la tos ferina puede llevar a complicaciones graves como neumonía, convulsiones, daño cerebral e incluso la muerte, especialmente en recién nacidos.
¡La prevención está en nuestras manos! Vacunémonos y protejamos a nuestra familia.


